Un aviso rápido antes de seguir publicando.
A partir de ahora voy a usar ilustraciones generadas con inteligencia artificial para acompañar algunos artículos del blog. La razón es sencilla: quiero mantener una imagen consistente entre publicaciones y, sobre todo, evitar usar fotografías o imágenes que le pertenezcan a alguien más sin poder darles el crédito que merecen.
Prefiero una ilustración generada por mí a una imagen de alguien que no sé de dónde salió.
Sabrán cuándo una imagen es de IA porque, sencillamente, va a tener la marca de agua que la propia herramienta aplica. No hay forma de confundirla con otra cosa.
Sé que a mucha gente no le gustan las imágenes generadas por IA, y precisamente por eso hago este aviso. También es la razón por la que decidí usarlas como ilustraciones y no como “fotografías” — para que quede claro desde el principio qué son y qué no son.
Y si se preguntan por qué no hago mis propias ilustraciones o le encargo el trabajo a alguien: simple. No tengo tiempo para ponerme a ilustrar, y soy demasiado pobre como para pagarle a un profesional.
Fuera de eso, si aparece alguna imagen que no sea de IA, probablemente sea un meme, una foto tomada por mí mismo, o una imagen correctamente acreditada a su autor.
Eso es todo. Seguimos.